Devoción
Cada jugador tiene un nivel de favor. Los acertijos y las ofrendas raras lo suben; la avaricia y las respuestas tontas lo bajan.
Un dios en el chat de nuestro servidor de Minecraft: juzga a los jugadores, pide sacrificios, cuenta acertijos y, si lo hacen enojar, desata tormentas.
RECORRIDO · L4 Servidor · 2 estaciones
Un oráculo con IA para un servidor dedicado de Minecraft Bedrock. Los jugadores le hablan con /oraculo y él entiende la intención: charla, pide objetos, busca biomas, propone acertijos o evalúa ofrendas. Luego actúa sobre el mundo con comandos de consola: clima, hora, objetos, rayos y monstruos.
Lo difícil fue la integración. Bedrock no tiene RCON, y los modelos insistían en usarlo porque casi toda la documentación es de Java. Funcionó cuando obligué al modelo a leer primero la documentación de Bedrock: el Behavior Pack escribe líneas ORACULO_IPC en la consola, Python las lee del log y contesta escribiendo comandos en la sesión de screen.
La actualización 1.26.30 lo mató: el puente dependía de una API que solo existía en Beta, y los mundos con experimentos dejaron de aceptar jugadores. En octubre lo reescribí con APIs estables y le agregué un vigilante que reinicia el servidor cuando pierde la conexión de NetherNet.
Un año antes había rentado un servidor de esos compartidos, como PebbleHost, y quería un bot que mandara mensajes para que mis amigos se sacaran de onda: ¿quién está hablando? No pude. El servidor no me dejaba entrar a las carpetas que necesitaba, la IA de entonces quería usar RCON a fuerzas y yo no sabía nada de Linux. Me di por vencido.
Un año después vi que los servidores dedicados de Minecraft habían mejorado mucho. Con PsicolocosBot ya sabía moverme en Linux, así que renté un VPS, el mismo donde vive esta página, y monté el servidor. Ya con él funcionando pensé: ¿y si vuelvo a intentar lo del bot? Ahora ya sabía integrar IA, así que podía hacer algo que contestara.
Me costó muchísimo, porque los modelos seguían insistiendo en RCON. Hasta que le pedí a Opus 4.6 que leyera la documentación de Bedrock antes de responder. Ahí encontró el error y armó un puente que yo no termino de entender, pero funcionó. Fue mi bebé unas dos semanas.
Luego tuve que estudiar para la entrevista de Intel y lo dejé. Cuando volví, el servidor solo duró unas semanas más antes de que una actualización lo matara. Ya en Intel tenía menos tiempo, y mis amigos dejaron de jugar.
Una confesión: el Oráculo está arreglado. Nos favorece a mí y a una amiga, y para que no se notara le puse caprichos: de vez en cuando también nos niega cosas.
En octubre pensé que quizá Opus 5.5 podía revivirlo, y lo hizo. El servidor sigue encendido en mi VPS, ahora como recuerdo, o para cuando salgamos de clases y volvamos a jugar.
Cada jugador tiene un nivel de favor. Los acertijos y las ofrendas raras lo suben; la avaricia y las respuestas tontas lo bajan.
Cada pecado llena un medidor secreto. Al llegar a 100 caen rayos sin parar y salen creepers, hasta que alguien suplica clemencia.
Las ofrendas valen la raíz cuadrada de la cantidad, para que nadie compre devoción con tierra. Tirar basura en el altar se paga con un rayo.
Calcula con la semilla dónde están los biomas y las estructuras y contesta con rumbos en tono místico.